Alfredo Echavarría F., presidente del ICH: “Tenemos que lograr una muy buena representatividad de la industria en el Instituto”

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En entrevista con Hormigón al Día, el actual mandamás del Instituto del Cemento y Hormigón de Chile analizó el actual devenir de la industria, en especial, las distintas dificultades y futuras oportunidades provocadas por la actual pandemia, fijando ejes estratégicos de trabajo que debe abordar el ICH para el fortalecimiento del sector.

Aseverar que el año 2020 fue complejo para Chile, y en específico, para el sector de la construcción, es subrayar lo obvio. Y es que si bien las proyecciones del sector eran austeras -una caída del 7,7% de la inversión en construcción, la mayor desde 2009, de acuerdo a la Cámara Chilena de la Construcción (CChC)- lo que aconteció luego que la pandemia del Covid-19 se declarara en Chile, apuntó a un escenario claramente adverso.

Los datos que arroja el último informe “Macroeconomía y Construcción” de la Cámara Chilena de la Construcción, con fecha de marzo de 2021, son decidores: la caída del sector el año 2020 (acumulado) fue de un 11,5%, impulsado por “la pandemia del Covid-19 y otros eventos en torno al estallido social”, dice el documento.

Esta delicada situación es refrendada por el actual presidente del Instituto del Cemento y Hormigón de Chile (ICH), Alfredo Echavarría Figueroa. “La caída del producto de la construcción fue prácticamente el doble de la caída de la economía del país y si lo vemos desde el punto de vista del empleo, bajamos de 800 mil trabajadores que están en el sector a algo menos de 500.000 trabajadores, en los meses más álgidos de la pandemia, a mediados de 2020. El impacto fue brutal”.

La pandemia y la reinvención del sector desde lo presencial a lo digital

De profesión Ingeniero Civil y gerente de Edificaciones y Desarrollo de la empresa AXIS Desarrollos Constructivos, Alfredo Echavarría Figueroa asumió la presidencia del ICH en 2020 y tuvo que enfrentarse casi al instante, a un escenario que tenía que adaptarse de manera veloz por las condiciones provocada por la pandemia.

“Nos vimos obligados, de la noche a la mañana, a hacer un cambio pero radical. Pasamos de tener una sede con oficinas y salas de capacitación, donde se desarrollaban muchas capacitaciones en vivo y en directo, desde hacer ferias como la Expohormigón, con público, con seminarios, con asistencia de gente, con intercambio directo, con experiencias in situ de materiales y soluciones que se hacían ahí mismo, cambiamos en semanas de eso a la pantalla. Entonces, fue un cambio total en la forma y en el fondo de cómo veníamos desarrollando todas nuestras actividades”.

Asimismo, Asumir en medio de la incertidumbre provocada por la pandemia, el liderazgo de una institución como el ICH no resultó algo menor. En especial, cuando toda la actividad económica del país estaba viviendo esa misma situación, lo que también se vio reflejado en la industria del cemento y del hormigón.

En ese sentido, el presidente del ICH comentó que “el impacto en las industrias de nuestro sector es del mismo orden de magnitud que el de la construcción, en general. Hay cifras que están en todos los informes de la Cámara (Chilena de la Construcción) que muestran que, efectivamente, hubo menores producciones y despachos”.

Bajo este escenario, ¿Cómo ve la reinvención tanto del sector de la construcción, en general, como de la industria del cemento y hormigón en particular?
-Esta situación ha impulsado, claramente, un aumento en la velocidad de cambios, al menos, en dos o tres áreas. Una, en el área de la prefabricación e industrialización. Si bien estos ya vienen de antes en el mundo y en Chile, esta situación lo está acelerando. Entonces, yo te diría que una línea clara es esa: cómo industrializamos más, prefabricamos más. Vamos a seguir consumiendo el mismo hormigón y materiales, pero lo vamos a hacer cada vez más en fábricas o industrias, en plantas de prefabricados, fuera de los sitios de la obra, con mayores controles y vamos a llevar esas piezas prefabricadas al lugar de las obras.

“Lo otro, es el tema general de la productividad, en un sentido de cómo lograr en las obras, los trabajos que necesariamente se deben hacer en la misma obra, tener una mayor productividad productividad de estos”, agregó. “Cómo mejorar la productividad (dentro de la obra), cómo mejorar los rendimientos con mayores usos de maquinarias, herramientas y sistemas. La pandemia también nos dio un fuerte impulso en esa línea por las razones sanitarias que nos obligó a tener menores dotaciones en las obras”.

 ¿Usted cree que esta situación se podría traducir en menores contrataciones de personal?
-Creo que no. Lo que sí habrá serán traslados: si tú empiezas a prefabricar o a industrializar -esto en cualquier ámbito en que se aplique la prefabricación, no sólo en el hormigón- los mismos trabajadores, en vez de estar en el lugar de la construcción, estarán en las plantas. Por lo mismo, van a surgir más industrias que se dedicarán a ocupar esa mano de obra, pero en zonas externas al sitio mismo de la construcción. Entonces, no necesariamente existirá una reducción del empleo, sino que, habrá una reorientación.

“Una tercera línea -continuó- que yo creo que es obvia y que ha pasado en todos los sectores, es que esta situación está acelerando el cambio digital. En el sector, nosotros ya veníamos con mucha digitalización: todos los sistemas de ejecución de proyectos, el uso de BIM, etcétera. Entonces, toda esta situación ha acelerado la incorporación y mayor uso de estos ambientes digitales. Creo que este es el otro gran cambio: lo relacionado con la digitalización que, si bien no nació con esta pandemia, sí lo aceleró a pasos agigantados”.

Adaptándose a estos nuevos tiempos

Como mencionó antes Alfredo Echavarría, el ICH ha vivido un cambio radical producto de la pandemia, trasladando ya en 2020 todas sus actividades presenciales -cursos, seminarios y congresos- a formato digital.

En ese sentido, el presidente del Instituto, si bien recalcó la positiva respuesta que tuvo inicialmente esta transformación, también puntualizó que “después, empezó a haber una sobreoferta de temas, un cansancio de esta situación, además que la parte presencial, en muchas actividades cuesta y es muy difícil que la tecnología lo reemplace, pero hay cosas que llegaron para quedarse”.

¿Qué elementos, a su juicio, son los más positivos en relación a las actividades digitales realizadas por el Instituto?
-Por ejemplo, en los seminarios que ahora hemos desarrollado, tenemos participación de regiones de nuestro país e incluso mucha participación de Perú, Argentina, Colombia y otros países. Que participe gente de regiones y de otros países, era algo antes impensado o de un nivel de precio y de costo inmanejable. Entonces, sin duda que hay muchísimos, muchísimos aspectos que llegaron para quedarse.

Siguiendo esa línea, el presidente del ICH dijo que el rol del Instituto en la promoción de este cambio -pasar desde lo presencial a lo digital- como también, de apoyar a las empresas del sector en el tránsito hacia una mayor productividad e industrialización, es “tremendo. Es parte de su ADN y de su misión, su definición, promover nuevos, mayores, mejores y más eficientes usos del cemento y del hormigón, y de todos los productos relacionados. En esa frase, se encuentra todo lo que te he mencionado: industrializar más, mejorar la productividad, digitalizar más todos los procesos”.

“La definición del Instituto, con lo que está pasando, está perfecta. Ahora, tenemos que ver dónde ir empujando y ayudando a la industria, dónde se encuentran las brechas y de todo el desarrollo que siempre hemos hecho, en colaboración con las universidades, buscando innovaciones que continúen en esa línea. Estamos trabajando en eso”, agregó.

Ejes de trabajo y desafíos del sector de la construcción con cemento y hormigón

La velocidad de los cambios provocados por la pandemia ocurrió en todos los sectores productivos, incluyendo el de la construcción con cemento y hormigón. En esa línea, y siguiendo con los tres ejes mencionados por Alfredo Echavarría, la industria, en su conjunto, debe transitar hacia la búsqueda de mayor productividad, más industrialización -sea en la prefabricación o la eficiencia en la obra- y, por supuesto, mayor digitalización en los procesos.

Este último punto es, quizás, el que ha provocado un mayor impacto en el sector. Sin embargo, como reconoció el presidente del ICH, esto ya venía dándose con la incorporación de elementos como BIM o los sistemas de ejecución de proyectos.

En ese sentido, el presidente del ICH comentó que, debido la situación provocada por la pandemia, la digitalización de los procesos hubo que incorporarla porque “el que no lo hizo, corre o corrió el riesgo de irse del mercado”.

“Siempre hay, en todos estos cambios, reticencia, gente que no se atreve. Bueno, aquí todos se vieron o nos vimos impulsados a entrar en esto. Con todo lo malo que ha tenido la pandemia, esto sin duda impulsará el desarrollo de estas herramientas”, agregó.

Alfredo Echavarría comprobó de primera fuente esa aceleración, cuando en Axis Desarrollos Constructivos, empresa de la que es su gerente de Edificación y Desarrollo, también se inició este proceso de aceleración tanto en aspectos de digitalización de procesos, como de productividad e industrialización.

“Lo que pasó fue bien parecido a lo que nos ha pasado en el Instituto”, comentó Echavarría. “En ese sentido, Axis tiene una llama interna muy potente por lo que es la innovación, la búsqueda de cosas nuevas, no sólo de materiales, que en muchos casos hemos sido pioneros en traer materiales de afuera y de primeros usos en Chile, sino también en el área de eficiencia energética, de la prefabricación, de la industrialización, hemos realizado muchas cosas pioneras. Bueno, esto nos dio un empujón para ir todavía más allá”, destacó.

Los futuros desafíos del ICH y del sector

La pandemia del Covid-19 provocó un cambio del que aún somos testigos. Como mencionó antes el presidente el ICH, prácticamente toda la actividad, tanto del Instituto que lidera como de los distintos sectores productivos del país, tuvo que adecuarse a estas nuevas “reglas del juego”, dictadas por el cumplimiento de las recomendaciones sanitarias para evitar la propagación del virus.

La rápida adaptación del ICH ante esta situación, es algo que Echavarría destacó. “Uno no es el que mueve todo esto”, aseguró. “Aquí hay un directorio y también quiero reconocer a toda la gente que trabaja en el Instituto, partiendo de su gerente general, Augusto Holmberg. Todo el mundo se ha comportado, en esta situación de pandemia, de una forma maravillosa, hemos contado con la colaboración de todos. Este es un trabajo de ellos y de un directorio completo”.

En ese sentido, ¿cuáles cree usted que serán los principales desafíos que enfrentará el ICH en la actualidad?
-Primero, lograr tener una muy buena representatividad de la industria del cemento y del hormigón, y de industrias relacionadas, dentro del Instituto y en eso, ya logramos que uno de los socios fundadores, que se había retirado del Instituto hace algunos años, se está reintegrando, eso es esencial y con eso, tenemos que lograr que muchos otros actores de la industria del hormigón sobre todo, que no están hoy día en el Instituto, ingresen al Instituto y podamos en conjunto hacer estos desarrollos.

“Ese es un eje fundamental: debemos tener una representatividad de toda la cadena de las empresas que están relacionadas. Hoy día, tenemos a muchas empresas que son del acero, está la CAP, está Prodalam, está AZA, Acma, que son del acero y uno se pregunta, ¿por qué están acá?, bueno, porque el acero es parte del hormigón armado y por lo mismo, hay que trabajar en conjunto con ellos”.

Otro eje de trabajo que tendrá el ICH, que el ingeniero civil destacó, es el de la sostenibilidad y, en ese sentido, detalló que el trabajo del Instituto debiese continuar lo que ya se ha realizado con la Federación Interamericana del Cemento, FICEM, “respecto a la huella de carbono en el cemento. Tenemos que llevar eso al hormigón y empezar fuertemente a impulsar acciones en esa línea”, especificó.

En la foto, Alfredo Echavarría Figueroa, presidente del Instituto del Cemento y Hormigón de Chile

Asimismo, el presidente del ICH puntualizó que un tercer desafío que tiene el Instituto, y que así como en los otros mencionados, espera aportar en su ejecución como presidente del organismo, es promover con mayor ahínco la investigación y desarrollo.

“Hay varias líneas que venían desarrollándose -dijo Echavarría- y que el Instituto ya estaba trabajando de antes. Por ejemplo, los hormigones con fibra: el tema técnico ya está prácticamente resuelto, ahora, hay que ver cómo echarlo andar en la parte comercial. También, existe un proyecto de ver cómo hacer pavimentos de hormigón que se puedan dar a tránsito de forma muy inmediata. Este es un problema que se presenta en la minería, sobre todo en la minería subterránea, que con el paso de la maquinaría, los pavimentos se deterioran y ahí se necesitan soluciones que rápidamente se puedan dar a tránsito”.

En una mirada más macro, ¿cuál cree usted que será la evolución del sector, en los próximos 3 o 5 años?
-Creo que existe un desafío inmenso en todo lo que tiene que ver con la sostenibilidad, con la huella de carbono, con las energías que se estén ocupando y qué tipos de energías se utilizarán para la producción de cemento. Entonces, todo lo relacionado con la sostenibilidad, yo creo que es el gran desafío que tiene toda la industria del cemento y del hormigón. Si no lo hacemos, puede que otros materiales, en aquellos casos en que existan materiales sustitutos, nos adelanten.

El presidente del ICH subrayó además que el país y el mundo recuperarán su quehacer normal una vez superada la pandemia, enfatizando que el uso del cemento y del hormigón también volverán a niveles normales.

“Como ejemplo, el hormigón, en la edificación en altura en Chile, no tiene prácticamente competencia. Entonces, creo que es poco probable, en el tiempo que me mencionas, que aparezca un material sustituto. Pero, sin duda, tenemos que avanzar muchísimo más rápido en lo que es reducir nuestra huella de carbono y en todo lo que tiene que ver con sostenibilidad, incluyendo la reducción de residuos en la obra que estén relacionados con el hormigón. Ese es el mundo que tenemos que abordar fuertemente en los próximos 3, 5 años”, sentenció.

Hablamos de los desafíos de la industria y de los que tendrá el ICH, en este contexto particular en el que estamos. Me gustaría saber, ¿cómo proyecta su trabajo como presidente del Instituto?
-Como te mencionaba, esto no es un trabajo de uno sólo. Aquí hay un directorio y un equipo, que llevan adelante los proyectos. Pero, para no dejar de contestar la pregunta, creo que los tres ejes que te mencioné anteriormente, mayor representatividad de la industria en el ICH, el trabajo en materias de sostenibilidad y potenciar la innovación y desarrollo -estamos, por ejemplo, trabajando con la Universidad Católica en un Centro de Innovación para ello- son los que quisiera que, en un par de años más, mirar hacia tras y ver que el trabajo en el participé tuvo sus frutos. Pero, como te digo, no es labor de uno, es trabajo de todo el Instituto y del directorio.

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