Villa Olímpica de Saint-Denis: Una demostración del rol del hormigón en la construcción sostenible

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Tomando como punto neurálgico el Halle Maxwell, el desarrollo de este proyecto contempló, entre otros, el uso de hormigón de demolición para nuevas construcciones y elementos de este desarrollo, acoplándose así a las metas de sostenibilidad que buscan alcanzar los organizadores de los Juegos Olímpicos de París 2024.

Los Juegos Olímpicos no sólo representan una oportunidad para que atletas de todo el mundo puedan, cada 4 años, demostrar al mundo sus habilidades y destrezas, con gestas que maravillan tanto a quienes asisten a los estadios y lugares donde se llevan a cabo las competencias, como también, a quienes las siguen a través de las transmisiones. Y es que ese el foco principal del principal evento deportivo del planeta: observar a los atletas alcanzar su máximo potencial durante la realización de los Juegos.

Sin embargo, existen otros aspectos que también promueve la realización de los Juegos Olímpicos: la infraestructura. Por ejemplo, en la cita de Tokio 2020, se tuvo que construir un skatepark para el debut de este deporte urbano como disciplina olímpica. En esa oportunidad, el recinto olímpico -a cargo de la firma estadounidense California Skateparks- consideró al hormigón como materialidad principal del proyecto. Si bien otros proyectos para el mismo deporte consideraban al hormigón, el alcance del skatepark olímpico resultó mucho mayor.

Para los Juegos de París 2024 -que comenzaron este 26 de julio- los organizadores buscaron darle una marca que no sólo esté vinculada al deporte, sino también, a otros aspectos como, por ejemplo, la sostenibilidad. En ese sentido, el estudio de arquitectura local Chaix et Morel, junto con un desarrollador inmobiliario también francés, desarrolló y presentó la Villa Olímpica que albergará a los atletas durante la realización de los Juegos, cuya ejecución se enmarca en las metas de sustentabilidad que se impuso la organización del evento.

Nueva arquitectura integrada a su espacio

La Villa Olímpica -denominada “Universeine”- se encuentra en la comuna de Saint-Denis, ubicada cerca de 10 kilómetros al norte del centro de París. Pese a su distancia, se considera a esta comuna como parte de la denominada corona del Gran París, estructura administrativa que incluye a la ciudad de París, 123 comunas en los departamentos interiores circundantes suburbanos que forman a la “pequeña corona” (donde está Saint-Denis) y 7 comunas de dos departamentos exteriores suburbanos.

Con edificaciones de principio del siglo XX que evidencian el pasado industrial de Saint-Denis -por ejemplo, el Halle Maxwell- hacia la década del 70, la ciudad transitó hacia un carácter más residencial. Junto con esto, el año 1998 Saint-Denis vivió un nuevo impulso gracias a la Copa del Mundo que se realizó en Francia ese año, lo que muestra el vínculo de esta localidad con las grandes gestas deportivas que se celebran en el país europeo.

En el caso de la Villa Olímpica, los arquitectos integraron de manera exitosa las edificaciones industriales ya existentes, como el ya mencionado Halle Maxwell o el Pavillon Copernic, dándoles un uso nuevo. “En este caso, el espacio se estructuró alrededor del Halle Maxwell, con construcciones nuevas que ofrecen una arquitectura sobria y contemporánea, en las que priman las cualidades de uso e innovación”, comentaron desde el estudio.

El diseño incorporó edificaciones de gran escala de uso residencial y comercial a este distrito de Saint-Denis, que desde el estudio denominan como “Eco-Distrito”, los que “se integran de manera natural a la fábrica, dándole al distrito una mezcla armónica de usos. En ese sentido, el programa complementa la actual dinámica del plano de Saint-Denis, la que actualmente se encuentra bajo una gran transformación”, comentaron los arquitectos y añaden que la herencia arquitectónica actual se preserva en el corazón del proyecto, formando parte integral de todo el desarrollo.

Los usos del hormigón para metas de sostenibilidad

Uno de los aspectos destacados de la Villa Olímpica es que, para su construcción, muchos de los materiales existentes se reutilizaron en el sitio de la obra. Por ejemplo, mencionan desde el estudio en la descripción del proyecto, se usó hormigón de demolición en las cajas de lastra de alambre de la nueva zona del zócalo.

En esa misma línea, los arquitectos también comentan en la descripción del proyecto que se utilizó hormigón de demolición de otras edificaciones “y se les dio una nueva vida útil, por ejemplo, como suelos elevados en las zonas de oficinas”, explicaron.

La Villa Olímpica posee un área de 68.000 m2, cuyo diseño alberga, como ya mencionó, edificaciones para uso habitacional, servicios, áreas de entrenamiento y zonas de almacenaje. “Dos nuevas unidades de siete pisos se crearon a lo largo de la Rue des Frères Lumière, mientras que, en el lado oeste, se retrasaron los frontones que dan al Pavillon Copernic se retrasaron, permitiendo amplias terrazas y espacios abiertos. Asimismo, los volúmenes superiores con 3 pisos que conectan a los edificios sirven como conectores y también ofrecen terrazas amplias y accesibles”, dijeron.

Con una reducción de la huella de CO2 de alrededor de un 40% en comparación a proyectos de similar envergadura, y con un uso proyectado como oficinas cuando finalicen los Juegos Olímpicos de París, este desarrollo urbano es una evidencia más de construcción sostenible basada en una planificación cuidada, en la que la arquitectura juega un rol clave para llevarla a cabo.

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