“Casa en el Camino”: Una cinta de hormigón blanco para entregar identidad

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Planteado como una edificación más, este proyecto liderado por la oficina de arquitectos polaca KWK Prones decidió explotar las particularidades arquitectónicas que entrega el hormigón blanco y así, brindar identidad y elevar el desafío de una propuesta destinada al lugar común. En Hormigón al Día, te contamos más de este proyecto.

Uno de los grandes desafíos que plantea la arquitectura es cómo integrar diseño y materialidad al espacio físico donde, finalmente, cobrará vida el proyecto a trabajar. Sin lugar a dudas, el éxito final de una obra depende en buena medida en conseguir ese balance, sobre todo cuando el material utilizado es el hormigón, asociado principalmente a ambientes urbanos que a proyectos ubicados en zonas al aire libre.

Pese a ello, es posible ver cómo distintas oficinas de arquitectos van integrando esta materialidad en ambientes alejados de la ciudad. Lo vimos, por ejemplo, en el proyecto Ochoalcubo (revisa la nota que preparamos, aquí) o en la Twine House, del arquitecto Antony Gibbon, de la que hablamos en un reportaje anterior (lee el artículo, aquí). Ambos, si bien distintos en sus fines, tienen un punto en común y es cómo se integra el hormigón tanto al diseño como al ambiente que le rodea.

En ese sentido, el proyecto “By the Way House” (“Casa en el Camino”), de la oficina de arquitectura KWK Promes, liderada por el arquitecto polaco Robert Konieczny, también utiliza el hormigón para que un proyecto cuya génesis fue muy distinta entre lo que presentó el cliente y el resultado final de la obra, con un camino de hormigón blanco que no sólo define la casa, sino que además la integra con su entorno y resalta las bondades de su ubicación.

Los primeros cambios

En su primera cita, donde analizaron el lugar donde se emplazaría esta “casa de campo” –ubicada en una cima a orillas del río Vistula, en el área central de Polonia– Konieczny no sólo tuvo que convencer al cliente que, dadas las características del sitio, lo mejor era aprovechar ese espacio para dar identidad a esta casa. Además, tuvo que trabajar en una idea de interior acorde a lo planteado por el cliente. “Me explicó que quería mover todo el living al primer piso, por razones de seguridad. Y luego, me enseñó un catálogo con terribles ejemplos de arquitectura de interiores”, dijo el arquitecto.

Para lidiar con ese requerimientos y que la casa se conectara tanto con la vía principal como con el muelle más cercano, a la vez que entregara la sensación de seguridad buscada por el cliente, es que Konieczny propuso la siguiente solución: “envolver” la edificación para “ocultarla y desde ahí, continuar con el primer piso hasta el jardín, y bajar hasta la playa. En principio, el proyecto ya estaba listo. Este camino envolvente crea los cielos, techos y muros del edificio”.

Esto le entregó un elemento distintivo al proyecto: por una parte, se mantendría la idea original de replicar el departamento y sus interiores en esta “casa de campo” pero, al mismo tiempo, esta estructura envolvente se transformaría en la firma del proyecto, aprovechando además ese diseño para potenciar la experiencia del sitio donde se ubica la edificación.

Hormigón blanco: solución y firma del proyecto

Definida esta solución, para realizar este camino envolvente, la firma de arquitectos decidió que el hormigón blando sería el material ideal pata utilizar y dar vida al camino que sirve de “envoltura” a la construcción original, entregando así un aspecto distintivo a la casa.

“Esta cinta de hormigón nace desde la carretera y va subiendo hacia el espacio donde se ubica la casa. Ahí, se eleva y gira alrededor del primer piso, expandiéndose hacia la vista”, explicó el arquitecto en el sitio web de su firma.

Con esta solución, si bien la “Casa en el Camino” queda “oculta”, se conecta tanto con la carretera que sirve para llegar al sitio como con la pequeña bahía ubicada en el río Vistula. Esto, porque “una vez que esa cinta se desenvuelve, se transforma en una peatonal que cruza el sitio y conecta el nivel del primer piso con el jardín y éste, con el pequeño puerto en el río”, comentó Konieczny.

Gracias a esta solución, además de dar identidad al proyecto, se pudo cumplir con los requerimientos de una solución minimalista para el interior. Asimismo, esta cinta de hormigón blanco logró definir tanto el espacio de la planta baja, con una serie de servicios, como también dar importancia a las vistas desde el primer piso, con grandes ventanales que entregan impresionantes vistas del lugar donde se emplaza la “Casa en el Camino”. Lo innovador de esta solución le valió varios reconocimientos a KWK Prones, incluyendo una nominación a los German Design Awards de 2019.

Revisa en el video más sobre la «Casa en el Camino» de Robert Konieczny

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Tadao Ando: Arquitectura y hormigón inmersos en el espacio
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Felipe kraljevich

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