Un centro cultural fabricado con hormigón da identidad a una zona rural de China

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Inspirado en los grandes campos de duraznos de la región, un estudio de arquitectura tomó el encargo de diseñar un centro cultural para la comunidad del condado de Xiuwu. Las grandes distancias de viaje hacían poco viable un solo punto de convergencia, por lo que se apostó en “dividir” el centro en siete instalaciones de hormigón pigmentado, para acercar a la comunidad a estos centros. En Hormigón al Día, revelamos el primero de estos edificios.

Para las comunidades, un centro cultural es mucho más que un edificio suplementario a sus necesidades. Se tratan de verdaderos espacios de encuentro entre los distintos actores donde es posible, entre otras actividades, destacar aspectos educacionales, celebrar reuniones o, quizás en su papel más importante, generar un sentido de unidad y pertenencia a la comunidad.

Esas características son las que buscó el gobierno de la prefectura de Jiaozuo para el nuevo Centro de las Artes y Educación del condado de Xiuwu, ubicado al noroeste de la provincia de Henan, en China.

El proyecto, sin embargo, tuvo un cambio importante en su diseño original: no sería un solo edificio sino varios, todos bajo el mismo concepto pero que pudiesen abarcar de mejor manera la extensión del condado.

Una solución de hormigón

El estudio de arquitectura Atelier XI –a cargo del proyecto- comentó que la idea original de las autoridades era la construcción de un complejo público de 300 metros cuadrados, que albergara el centro cultural y educacional del condado.

En esa disposición, el arquitecto líder de esta obra, Chen Xi, encontró un inconveniente: el nuevo centro debía ser el punto focal de una zona rural de vastos 630 kilómetros cuadrados, donde se ubican pequeñas villas desperdigadas, lo que dificulta el traslado entre un punto a otro del condado.

Para ello, el estudio encontró una solución: de un solo edificio, extraer una serie de instalaciones más pequeñas y ubicarlas en diferentes partes del condado de Xiuwu. De esta manera, explicaron, estos “mini centros culturales” serían mucho más útiles a la comunidad que un solo gran proyecto.

Así, el primero de estos “micro centros” -como el recientemente inaugurado- se fabricó con hormigón colocado in situ y su arquitectura “emula las formas y espacios dejados por un árbol, con tentáculos que se elevan al cielo”, explicaron desde el estudio. En este caso, la inspiración viene de los árboles durazneros que crecen en esta zona y que tienden a inclinarse a un solo lado.

Para conseguir su particular color rosado -característico de los árboles en los que se inspiró el proyecto- el estudio de arquitectura realizó diversas pruebas en la misma obra, hasta encontrar la fórmula perfecta tanto a nivel de pigmentación como de resistencia del hormigón utilizado.

Con respecto a los distintos ángulos y vistas, esta primera instalación cuenta con ventanales de distintos tamaños y formas, del que destaca uno que va desde el piso al techo, en el segundo piso del edificio, que permite una panorámica completa del campo.

Desde el estudio de arquitectura, agregaron además que para el exterior del edificio se utilizó un moldaje artesanal para dar la forma curva al hormigón, mientras en el interior, se utilizó un enconfrado con una superficie más suave, que permitiese reflejar la luz natural del cielo de la localidad donde se emplazó este edificio.

Integrando a una comunidad rural

Uno de los aspectos más interesantes de este proyecto, comentaron desde el estudio de arquitectura, dice relación con los inconvenientes producto de las distancias entre las diferentes villas de esta zona rural de China. Además, las autoridades locales quisieron imprimir un sello propio al centro cultural, que rejuveneciera a estas comunidades.

“A través de inversiones arquitectónicas mínimas, el proyecto buscó inspirar la sensibilidad de los residentes locales, ayudarlos a disfrutar y a repensar su calidad de vida, al mismo tiempo que soslayar su aislamiento”, explicaron los arquitectos.

Este es el primero de siete centros que se ejecutarán en el condado de Xiuwu. El proyecto completo está dividido en dos fases y en la primera, se considera la construcción del “Periscopio” (un teatro vernáculo), el “Observatorio” (un bar al interior de un campo de duraznos) y la “Casa Doblada” (una biblioteca comunitaria).

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Felipe kraljevich

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