Hormigón al Día
Arquitectura y Urbanismo

El hormigón es protagonista de libro sobre “skateparks” en Estados Unidos

El fotógrafo Amir Zaki reunió en un volumen un registro con algunas de las construcciones dedicadas a estos espacios urbanos más destacadas de California. Lo que allí se ve es una visión fresca y actual de cómo el hormigón adquiere nuevas dimensiones y ayuda a formar elementos arquitectónicos que escapan a lo tradicional. Para saber más, conversamos en exclusiva con el profesional.

El “skateboard” y todo lo que rodea a este deporte, tomó forma durante la década del cincuenta en California, Estados Unidos, cuando la población de surfistas de ese estado, buscando continuar con su afición cuando la marea no se los permitía, fabricaron rudimentarias patinetas para trasladar lo que hacían en el mar y emular sus prácticas, pero en las calles de la costa oeste de Estados Unidos. Así, se dio inicio a una de las culturas urbanas más importantes del último tiempo.

En un comienzo, los incipientes patinadores realizaban sus acrobacias en calles y no fue hasta la segunda mitad de la década del 70 que, debido a una grave sequía que afectó a esa zona de Estados Unidos, que los incipientes “skaters” recurrieron a piscinas secas en casas abandonadas para seguir con este nuevo “deporte”. Las formas convexas de las albercas posibilitaron que los “skaters” pudiesen, más allá de recrear el movimiento que lograban en el mar, elaborar acrobacias mucho más complejas.

Junto con esto, la resistencia del material utilizado para construir estas piscinas fue fundamental a la hora de asegurar un espacio que perdurase en el tiempo y sus formas, fijar el canon a seguir para los futuros parques que se construyeron en todo el estado de California, una vez que la práctica con el skate se masificó. En ese sentido, ambas superficies cuentan con un elemento en común: el hormigón.

Estos parques, al igual que esas piscinas abandonadas, fueron un medio que permitió el desarrollo de toda una cultura. Sin embargo, para el fotógrafo Amir Zaki, son precisamente estos parques para skaters de hormigón, sus formas y el concepto “brutalista” detrás de estas obras, los que llamaron la atención de su lente, haciendo que cobrasen vida propia y destacando estas construcciones dentro del espacio urbano de la costa oeste de EE.UU.

Crédito: Amir Zaki

“He construido mi práctica y experiencia explorando tanto el paisaje urbano como el natural por unos 20 años. A menudo, busco lugares, estructuras o formas de arquitectura que normalmente, la gente tiende a pasar por alto ya sea por su estética, ya sea por cómo están construidos o por el concepto que encierra su escultura”, cuenta a Hormigón al Día Amir Zaki, cuyo último trabajo, “California Concrete: A Landscape of Skateparks”, traslada esa manera de observar al espacio público precisamente a uno de los elementos urbanos más comunes de la costa oeste: los skateparks.

“Los skateparks han llamado mi atención por años. Crecí en la cultura skater y durante los ochentas, cuando crecí en la localidad de Beaumont, en el patio de mi casa teníamos unos tubos hechos con madera y patinaba en la calle. No fue hasta que cumplí 30 años, cuando volví a subirme a una tabla, que me di cuenta que aparecían y aparecían estos grandes parques de hormigón”, relata Zaki.

¿Qué es lo que vio en los “skateparks” para transformarlos en protagonistas?
-Lo que encuentro más interesante sobre estas estructuras es que de alguna forma, se encuentran “escondidas” desde el punto de vista del paisaje urbano. Son, literalmente, excavaciones y tallados en la tierra que luego son rellenados con hormigón. Para experimentarlos, verlos en su totalidad, uno tiene que estar físicamente dentro de estos parques. Desde hace algún tiempo, me interesa mucho para mi trabajo las cualidades que transforman algo rutinario en monumental y estos parques, se sienten bien monumentales cuando estás dentro.

El fotógrafo, además, vincula su experiencia en espacios abiertos y compara la construcción de los parques destinados a practicar este deporte con las formas que ha visto en la naturaleza. “Las formas hechas con hormigón que tienen los skateparks emulan, de alguna forma, a los paisajes con los que me he encontrado en la naturaleza: montañas, valles, olas. En ese aspecto, encuentro que el hormigón es increíblemente hermoso y, hasta cierto punto, amenazante. Es como cuando ves a una tormenta acercándose”, explica.

Uno de los aspectos más llamativos que se encuentran presentes en el trabajo de Amir Zaki con los skateparks es el realce de la arquitectura que presentan esos espacios, que muchos, luego de ver sus fotografías, destacan dentro de la corriente brutalista. “Precisamente, esa relación entre la arquitectura brutalista y el hormigón me interesan mucho”.

Sin embargo, en varias entrevistas, usted hacía referencia a que estos parques eran, de alguna forma, una especie de “anti-arquitectura”.
-Lo dije de forma muy literal y quizás, muy simplista. A lo que me refería es que muchas personas relacionan la arquitectura sólo con edificios que se construyen sobre la superficie, están cerrados y entregan refugio. Lo que a mí me interesa de los skateparks es que su construcción tiene un diseño y un propósito, y por supuesto que los arquitectos están muy compenetrados en la construcción de estos espacios. Lo que me llama la atención, y por lo mismo, quise retratar en mi trabajo, es que son espacios que se construyen bajo el suelo y además, la mayor parte de estos están en espacios abiertos. Estos espacios tienen en sus curvas y muros, un potencial de energía increíble y me parecen mucho más activos que los muros de los espacios arquitectónicos tradicionales.

Con imágenes obtenidas con una cámara digital DLR montada sobre un trípode Gigapan con motor, Amir Zakan tomó varias capturas con un lente similar a un teleobjetivo, las que unificó y esas capturas luego las unificó para formar las fotografías que aparecen en su libro.

Crédito: Amir Zaki

Para el fotógrafo, este trabajo cobra relevancia en vista que, por ejemplo, el skateboarding formará parte de las disciplinas de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. “Existen miles de skateparks en el mundo, por lo que son parte innegable del paisaje urbano. Y si bien, creo que mi trabajo no va en la línea de reivindicar estas construcciones como parte del espacio público, sí los veo como evocando a estos espacios pero bajo su propia historia y perspectiva, como una nueva forma de paisaje urbano amplio y contemplativo”, dice.

Algunas imágenes de “California Concrete: A Landscape of Skateparks”

Crédito: Amir Zaki
Crédito: Amir Zaki
Crédito: Amir Zaki
Crédito: Amir Zaki

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